Si bien el cepillado dental no es suficiente para eliminar todos los restos de comida y bacterias, sí es el primer paso para mantener una sonrisa más sana. El cepillado suele ser el primer hábito de higiene bucal que aprendemos en la infancia y es básico para evitar la caries, la enfermedad bucodental más común. De hecho se calcula que la mayoría de enfermedades de las encías se deben a la falta de higiene oral o bien un cepillado insuficiente.

Estos son algunos pasos sencillos que nos ayudarán a mantener un cepillado dental más eficaz:

  • Escoge bien tu cepillo. Muchos expertos recomiendan el uso de un cepillo eléctrico, ya que elimina más cantidad de placa bacteriana en comparación con el manual. No obstante, la elección del cepillo es algo muy personal y lo ideal es usar aquel cepillo con el que cada uno se sienta más cómodo.
  • No todos los dentífricos son iguales. No es lo mismo cepillar unos dientes sanos que unos sensibles, o bien otros con gingivitis. Afortunadamente en el mercado hay muchas marcas y tipos de pastas dentales, por lo que no será difícil encontrar aquella que se ajuste a nuestras necesidades. Eso sí: si tienes alguna duda y no sabes cómo escoger, consulta con tu dentista de confianza.
  • La técnica de cepillado. La limpieza variará si nos cepillamos los dientes de arriba hacia abajo, con movimientos circulares. En este sentido muchos odontólogos aconsejan la técnica de Bass. Consiste en realizar movimientos suaves y verticales de la encía al diente.
  • Cepilla tu lengua. La lengua suele ser la gran olvidada durante el cepillado pero en realidad es una fuente de bacterias. De hecho, muchos casos de halitosis tienen un origen lingual. Un gesto tan sencillo como raspar la lengua puede optimizar mucho la limpieza bucal y ayudarnos a tener un aliento más fresco.

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