Uno de los efectos de morderse las uñas es el desgaste de las piezas dentales. Y, si llevamos restauraciones, coronas dentales o prótesis sobre implantes, morder las uñas puede hacer fracturar la porcelana de las mismas.

En los dientes naturales, las consecuencias se dan sobre todo en los incisivos superiores e inferiores. Comerte las uñas, puede provocar microtraumatismos que desprenden de forma imperceptible partículas del esmalte. Lo cual hace que los dientes se vayan recortando, fisurando y desgastando con el tiempo.

También afecta en otros sentidos: puede provocar apiñamiento dental, debido a la presión que se ejerce sobre la dentadura. ¿Cuál es la solución? Si has intentado deshacerte del hábito a toda costa y no lo has conseguido, puede que la ortodoncia sea tu mejor solución.

Además de los efectos adversos que puede causar en los dientes también puede reportar los siguientes problemas:

  • Lesiones en las encías: Provocan enfermedad de las encías (gingivitis, inflamación) y periodontitis (inflamación y sangrado de la encía, también mal aliento).
  • Alteración de la mandíbula: La posición forzada de la mandíbula al morder y masticar puede alterar la articulación temporomandibular y ocasionar dolor.

Ahora ya sabes, antes de morderte las uñas piénsalo bien.

 

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